{"id":29983,"date":"2024-05-30T06:37:27","date_gmt":"2024-05-30T04:37:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.stepienybarno.es\/blog\/?p=29983"},"modified":"2024-05-30T13:16:44","modified_gmt":"2024-05-30T11:16:44","slug":"la-ciudad-del-miedo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/2024\/05\/30\/la-ciudad-del-miedo-2\/","title":{"rendered":"De la CIUDAD del MIEDO a la CIUDAD  de la CONFIANZA."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-29986\" src=\"https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/0.-Tres-camaras-de-vigilancia-wiki-comons-_-LA-CIUDAD-VIVA-_-stepienybarno-750-.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"577\" srcset=\"https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/0.-Tres-camaras-de-vigilancia-wiki-comons-_-LA-CIUDAD-VIVA-_-stepienybarno-750-.jpg 750w, https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/0.-Tres-camaras-de-vigilancia-wiki-comons-_-LA-CIUDAD-VIVA-_-stepienybarno-750--180x138.jpg 180w, https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/0.-Tres-camaras-de-vigilancia-wiki-comons-_-LA-CIUDAD-VIVA-_-stepienybarno-750--550x423.jpg 550w, https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/0.-Tres-camaras-de-vigilancia-wiki-comons-_-LA-CIUDAD-VIVA-_-stepienybarno-750--316x243.jpg 316w\" sizes=\"(max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/p>\n<p>Hoy, nos queremos centrar en uno de los \u00a0trasfondos que subyace en muchas situaciones que se dan el d\u00eda a d\u00eda de nuestras ciudades: <strong>el miedo.<\/strong> As\u00ed, intentaremos analizarlo desde una perspectiva un poco diferente de lo habitual y esperamos os resulte interesante la reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante demasiados a\u00f1os hemos sido presa de una ciudad que olvidaba los derechos de los m\u00e1s indefensos. Ni\u00f1os o gente mayor eran olvidados.\u00a0 Ahora, siguiendo una supuesta sostenibilidad, nos venden ciudades inteligententes, que no dejan de ser <strong>ciudades sin alma.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Necesitamos ciudades que inspiren las<strong> relaciones y el cuidado.\u00a0<\/strong> Ciudades que realmente reciclen y en las que la naturaleza sea un elemento principal (no cuatro \u00e1rboles mal puestos).<\/p>\n<p>Si te interesa el tema, est\u00e1s en el lugar adecuado.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">&#8230;<\/p>\n<p>Nos esperan nuevos y trepidantes tiempos a la vuelta de la esquina. Tiempos en los que m\u00e1s all\u00e1 de nuestra adicci\u00f3n para el \u00abtodo es para ya\u00bb, llegar\u00e1n cientos de aplicaciones de <strong>IAs<\/strong> (inteligencias artificiales).<\/p>\n<p>Estos avances nos mostrar\u00e1n un mundo (y una ciudad) lleno de <strong>posibilidades<\/strong> y, tambi\u00e9n, de<strong> peligros.<\/strong><\/p>\n<p>Si l@s arqutiect@s miramos para otro lado, la ciudad saldr\u00e1 perdiendo y todos estaremos cada vez<strong> m\u00e1s controlados<\/strong> pero no m\u00e1s felices.<\/p>\n<h2>1 Ciudades que generan <strong> adrenalina y cortisol.<\/strong><\/h2>\n<p>El miedo es una <strong>emoci\u00f3n primaria<\/strong> que juega un papel decisivo en nuestras vidas. Seg\u00fan <strong><em>Sloterdijk<\/em><\/strong><em>,<\/em> incluso \u201cest\u00e1 al comienzo del intelecto, el miedo hizo de alguna manera al hombre\u201d. Por ello, cuando hemos sido capaces de vencerlo, generalmente, hemos dado pasos de gigante, pero cuando nos hemos dejado abrazar por su asfixiante presencia, hemos vivido situaciones de p\u00e1nico y terror que nos han marcado profundamente. Aun as\u00ed, es curioso que, estos miedos a veces son imaginarios, pero en otras ocasiones son realmente ciertos y estando atentos a ellos, nos podemos librar de situaciones muy complicadas.<\/p>\n<p>Nuestras ciudades son presa del estr\u00e9s. Un estr\u00e9s lleno de<strong> adrenalina y cortisol.<\/strong> Una especie de agustia silenciosa que nos desconecta de nosotros mismos y de la vida. Una forma vivir que nos lleva a manejar conceptos muy grandilocuentes y se nos olvida el valor de lo peque\u00f1o. Dar su lugar a <strong>gestos sutiles<\/strong> y delicados es el ant\u00eddoto perfecto para tanta prisa.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Este ejemplo del colectivo Zuloark, es maracilloso <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/reel\/C7FKlS6ssew\/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">(ver aqu\u00ed)<\/a><\/h6>\n<p><strong>Aprender a lidiar con el miedo y mantenernos en alerta es decisivo para tener una vida tranquila, activa y positiva<\/strong>. As\u00ed que, hoy, llevando esta \u201ctemible\u201d emoci\u00f3n a nuestro terreno, nos quisi\u00e9ramos preguntar qu\u00e9 papel ha jugado el miedo para que tengamos las ciudades que tenemos. Desde la antig\u00fcedad, el miedo a ser atacados ha sido uno de los principales motivos que ha condicionado la ubicaci\u00f3n de muchas ciudades e incluso su posterior agrupamiento. Este temor fue situando las poblaciones en lugares protegidos, muchas veces en \u00a0lo alto de cerros o colinas, donde a la vez se levantaban grandes murallas para evitar posibles ataques. <strong>Con el paso de los siglos, estos sistemas defensivos se han convertido, como le gusta recordar a Rafael Moneo, en nuestras M30s o M40s.<\/strong> De esta forma, nuestras modernas ciudades han crecido condicionadas por el veh\u00edculo privado y las antiguas murallas conviven con nosotros en el interior de las mismas como recuerdos del pasado. Para bien o para mal, conviene recordar que la arquitectura siempre ha sido fiel reflejo de la \u00e9poca que le toc\u00f3 vivir. Parafraseando a <strong><em>Octavio Paz<\/em><\/strong> <em>\u201ces ese <\/em><em>testigo insobornable\u201d<\/em> que da fe de c\u00f3mo el hombre ha ido habitando nuestro planeta a lo largo de los siglos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-29985\" src=\"https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/1.-M30_M40_-LA-CIUDAD-VIVA-_-Stepienybarno.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/1.-M30_M40_-LA-CIUDAD-VIVA-_-Stepienybarno.jpg 500w, https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/1.-M30_M40_-LA-CIUDAD-VIVA-_-Stepienybarno-180x119.jpg 180w, https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/1.-M30_M40_-LA-CIUDAD-VIVA-_-Stepienybarno-316x209.jpg 316w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: center;\">M-30 y M-40 madrile\u00f1as.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>2 Ciudades que cambian<\/h2>\n<p>Sin embargo, mientras estas antiguas fortificaciones acogen hoy, en muchos casos, diferentes zonas ajardinadas de la ciudad, otros \u00a0muros se levantan para defendernos de supuestas nuevas amenazas. Otra vez, la ciudad esta reflejando lo que, para bien y para mal,\u00a0 somos como sociedad. <strong>Estos muros, por un lado son inmateriales y tienen que ver con los prejuicios y ausencia de valores de gran parte de esta sociedad \u00a0y por otro (o como consecuencia de ello), son muros f\u00edsicos <\/strong>que encierran amplias zonas semiprivadas que buscan \u00a0protegerse de infundadas amenazas. Sobre ello reflexiona <strong><em>Rodr\u00edguez Chumillas y L\u00f3pez Levi<\/em><\/strong> al afirmar que, \u201cel miedo que se refleja en la fortificaci\u00f3n genera una simulaci\u00f3n. Un entorno amurallado lleva a la creaci\u00f3n de un mundo diferente al que se encuentra del otro lado de la reja o del muro. <strong>El imaginario urbano de la criminalidad queda oculto ante la vista y, con ello, se promueve la fantas\u00eda de que no existe dentro de su cotidianidad<\/strong> y que, por lo tanto, no representa amenaza alguna. Desde el punto de vista f\u00edsico y psicol\u00f3gico, el aislamiento segrega a un n\u00famero cada vez mayor de espacios para la vida p\u00fablica y privada\u201d. Es decir, ojos que no ven, coraz\u00f3n que no siente.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es cierto que en muchas ciudades el miedo impera en ellas. \u00c9ste es un <strong>miedo objetivo y palpable<\/strong>, derivado de la extrema pobreza y la violencia callejera que existe en sus calles y, en numerosas ocasiones, el urbanismo por s\u00ed mismo poco puede hacer para atajarlo. Pero otras veces, acciones arquitect\u00f3nicas ligadas a pol\u00edticas sociales de gran calado (con pol\u00edticos l\u00facidos y valientes), pueden hacer que <strong>ciudades como <\/strong><em><strong><a href=\"http:\/\/www.laciudadviva.org\/TV\/otros\/Documentales\/bibliotecas_parque_medellin\">Medell\u00edn<\/a>,<\/strong> <\/em>den vuelcos significativos y que gran parte de ese miedo se transforme en un sentimiento de orgullo por parte de la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-29984\" src=\"https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/2.-metro-cable-y-biblioteca_distintaslatitudes-_-LA-CIUDAD-VIVA-_-Stepienybarno.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/2.-metro-cable-y-biblioteca_distintaslatitudes-_-LA-CIUDAD-VIVA-_-Stepienybarno.jpg 500w, https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/2.-metro-cable-y-biblioteca_distintaslatitudes-_-LA-CIUDAD-VIVA-_-Stepienybarno-180x135.jpg 180w, https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/2.-metro-cable-y-biblioteca_distintaslatitudes-_-LA-CIUDAD-VIVA-_-Stepienybarno-316x237.jpg 316w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Vista del actual Medell\u00edn<\/h6>\n<p>Otro gran ejemplo que nos gusta rescatar el la ciudad gallega de <strong>Pontevedra<\/strong> <a href=\"https:\/\/ok.pontevedra.gal\/es\/ciudad-de-la-infancia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">(ver aqu\u00ed).<\/a><\/p>\n<p>Pero no siempre es as\u00ed,<strong> hay veces que \u00a0el miedo no es tal, sino que es \u00a0un rechazo a todo aquello que es diferente<\/strong>. Nuestra sociedad del bienestar ha hecho un dudoso cambio de acepciones, transformando la idea de miedo por la de la evaluaci\u00f3n de riesgos. <strong>El miedo no es medible, pero los riesgos son aparentemente objetivables. <\/strong>Por lo tanto, desde la mayor\u00eda de nuestras urbes se ha decidido que ciertos sectores de poblaci\u00f3n que \u00a0pudieran suponer un riesgo (y como consecuencia poner en peligro la calma y tranquilidad de la clase media y alta), fueran desterrados al extrarradio o condenados a ocupar los peores reductos de la ciudad. Como bien apunta <strong><em>Bauman<\/em>,<\/strong>\u00a0 \u201cDicho de otra manera, los marginados son el punto de reuni\u00f3n de riesgos y temores que acompa\u00f1an el espacio cognitivo. Son el ep\u00edtome del caos que el espacio social intenta empe\u00f1osamente (\u2026) sustituir por el orden\u201d.<\/p>\n<p>Siguiendo con el soci\u00f3logo polaco, \u201c<strong>Esas \u00e1reas residenciales,<\/strong> los barrios cerrados en los que no se puede entrar salvo que se haya sido invitado, que disponen de vigilantes armados las veinticuatro horas y circuitos cerrados de televisi\u00f3n, <strong>son el reflejo de los ghettos involuntarios a los que se ha arrojado a los desclasados<\/strong>, los pr\u00f3fugos y los inmigrantes recientes. Estos ghettos voluntarios son el resultado de la aspiraci\u00f3n de defender la propia seguridad procur\u00e1ndose s\u00f3lo la compa\u00f1\u00eda de los semejantes, y manteniendo alejados a los extranjeros\u201d. (1).<\/p>\n<p><strong>C\u00e1maras de seguridad<\/strong> que nos acompa\u00f1an tambi\u00e9n en el espacio p\u00fablico y que hacen que perdamos, nuevamente, nuestra libertad a cambio de una m\u00e1s que dudosa seguridad. Conviene tener claro que, como afirmaba <strong><em>Benjamin Franklin<\/em><\/strong>,<em>\u201c<\/em>Cualquier sociedad que renuncie a un poco de libertad para ganar un poco de seguridad no merece ninguna de las dos cosas\u201d. As\u00ed que, buscar la seguridad por medio del exceso de control y la antigua idea de que si hay fuerzas del orden cerca, nada nos puede suceder, se debe cambiar por nuevos protocolos de actuaci\u00f3n. \u00c9stos debieran estar basados en <strong>crear ciudades que favorezcan la cohesi\u00f3n de la ciudad, que respeten la identidad de cada barrio y que fomenten el sentimiento de pertenencia.<\/strong><\/p>\n<p>Estos mecanismos invisibles, estamos convencidos de que son mucho m\u00e1s \u00fatiles para garantizar que nada ocurra. O mejor dicho, que nada malo ocurra, pues lo que s\u00ed que suceder\u00e1 es que surgir\u00e1n oportunidades para que se den diferentes acontecimientos, que fortalezcan la vecindad y el conocimiento del vecindario, en ese espacio p\u00fablico, hoy \u00a0aborregado y aburrido.<\/p>\n<h2>3 Ciudad amable<\/h2>\n<p>Con todo ello, toca luchar por una<strong> ciudas amable<\/strong> en la que tod@s nos sintamos acogidos.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"&quot;Todos tenemos derecho a tener una ciudad amable&quot;  | Anibal Faccendini | TEDxFunes\" width=\"911\" height=\"512\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/J94dMY3Fn7U?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>Y para terminar esta reflexi\u00f3n, nos vamos a permitir retomar nuevamente a nuestro admirado <strong><em>Zygmunt Bauman<\/em><\/strong> cuando dice que \u201c<strong>promover la seguridad siempre exige el sacrificio de la libertad,<\/strong> en tanto que la libertad s\u00f3lo puede ser ampliada a expensas de la seguridad. Pero seguridad sin libertad equivale a esclavitud; mientas que la libertad sin seguridad equivale a estar abandonado y perdido.\u201d (2)<\/p>\n<p>Es decir que, todo no se puede tener y siempre debemos renunciar a algo. Pero olvidarnos de\u00a0 <strong>nuestra libertad p<\/strong>or garantizar una supuesta seguridad, ha hecho m\u00e1s da\u00f1o del que pudiera parecer. En fin, \u00a1ya nos contareis vosotros como veis este complejo tema!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">(1) \u00a0BAUMAN, Ziygmunt, Confianza y temor en la ciudad. Vivir con extranjeros. Barcelona, Arcadia, 2006 (p. 61-75)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">(2).BAUMAN, Ziygmunt, \u00c9tica post moderna, Siglo XXI, Argentina, 2004, p. 171.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Post publicado originalmente en la Plataforma de La Ciudad Viva.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #0000ff;\">Autores del post: <a href=\"https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/2011\/09\/04\/las-fortalezas-del-arquitecto\/\">Stepienybarno<\/a>\u00a0<\/span><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #0000ff;\"> Agnieszka Stepien y Lorenzo Barn\u00f3<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\">Y como siempre, si te gust\u00f3 el post,\u00a0estar\u00eda genial que lo compartas\u00a0en tus redes sociales.<\/p>\n<pre>Lectura recomendada:<\/pre>\n<header>\n<h4 class=\"entry-title\"><a href=\"https:\/\/stepienybarno.es\/blog\/2024\/03\/18\/de-la-smart-cities-a-la-ciudad-humanizada\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">POR UNA CIUDAD HUMANIZADA.<\/a><\/h4>\n<\/header>\n<p>&#8230;<\/p>\n<pre>Tambi\u00e9n te gustar\u00e1:<\/pre>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"\u00bfLa ciudad AMABLE?\" width=\"911\" height=\"512\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/XYWVqzETbxk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, nos queremos centrar en uno de los \u00a0trasfondos que subyace en muchas situaciones que se dan el d\u00eda a d\u00eda de nuestras ciudades: el miedo. As\u00ed, intentaremos analizarlo desde una perspectiva un poco diferente de lo habitual y esperamos os resulte interesante la reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante demasiados a\u00f1os hemos sido presa de una ciudad que olvidaba los derechos de los m\u00e1s indefensos. 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