Stepienybarno arquitectos
Proyectos de arquitectura
Desde nuestros primeros años entendimos la arquitectura como una actividad con vocación de servicio. Más que imponer una forma, buscamos leer el lugar, escuchar a las personas y construir una respuesta precisa, silenciosa y contextual.
Nos interesa una arquitectura austera y respetuosa, donde la mano del arquitecto se vea lo justo. Una arquitectura que combine análisis e intuición y atienda a la luz, las proporciones, los umbrales, la relación interior–exterior y la manera en que cada edificio se inserta en su entorno físico y social.
Una manera de proyectar
Arquitectura silenciosa
Vocación de servicio. Responder a las necesidades reales de quien va a habitar o utilizar el proyecto.
Contexto antes que objeto. La arquitectura establece lazos con el lugar y con las personas.
Razón + intuición. Análisis y lectura sensible del espacio, la luz, la escala y la vida.
Sostenibilidad integrada. Los criterios ambientales forman parte del proyecto sin convertirse en un gesto autónomo.
Selección de proyectos
Seis trabajos que explican nuestra manera de entender la arquitectura
Concurso · Primer premio
Ciudad Deportiva en Oncineda
La Ciudad Deportiva de Oncineda fue el primer concurso que ganamos, en 2004. La intervención planteaba un programa deportivo ambicioso desde un marcado carácter paisajístico.
La propuesta evita entender los edificios como objetos aislados. Topografía, recorridos, paisaje y piezas del programa forman un sistema continuo, buscando que la arquitectura se adapte al lugar en vez de imponerse sobre él.
Concurso · Primer premio · Obra construida
Pabellón de vestuarios en Merkatondoa
El edificio nace de un concurso público para construir un pabellón anexo a los vestuarios y a la tribuna existente del C.D. Izarra. La propuesta obtuvo el primer premio y posteriormente desarrollamos el proyecto de ejecución y la dirección de obra.
El trabajo se plantea desde la continuidad con lo existente y desde una actitud deliberadamente contenida. La forma aparece como consecuencia del programa, la construcción, la escala y la relación con las preexistencias.
Equipamiento educativo · Obra construida
Ampliación del Colegio Público San Salvador · Oteiza
La ampliación responde a la necesidad de aumentar la superficie del colegio existente y prever nuevas aulas para niños de 0 a 3 años.
El edificio se retranquea respecto a la plaza formada por la iglesia y el colegio existente y se adapta a la topografía hasta hacer coincidir la cubierta con la cota de la plaza. Esa cubierta se convierte en pista de juego, evitando que la ampliación compita visualmente con la iglesia y el paisaje.
La arquitectura alterna una condición introvertida y extrovertida: la fachada oeste se presenta cerrada y contundente, mientras al sur grandes superficies vidriadas enmarcan el paisaje y al norte una luz neutra baña el corredor.
Aulas, corredor, patios y espacios de transición se organizan desde la relación interior-exterior. Los dos “cortiles” y el corredor dejan de ser espacios secundarios y participan del sistema espacial y de la luz.
Hormigón visto en paredes, suelo y techo unifica la intervención, aporta durabilidad y refuerza una arquitectura funcional y sincera. Umbrales, recorridos, luz y penumbra construyen una secuencia que relaciona la escala cercana del colegio con la escala lejana del paisaje.
Vivienda · Irache
Dos viviendas en Irache
En los proyectos residenciales de Irache incorporamos conscientemente criterios de bioconstrucción y arquitectura bioclimática, ampliando después esa mirada hacia una sostenibilidad que también incorpora cuestiones económicas y sociales.
Orientación, paisaje, iluminación natural, espacios intermedios y condiciones de confort organizan el proyecto. La sostenibilidad está presente, pero no se convierte en un gesto formal autónomo.
Vivienda unifamiliar · Irache
Casa RIMA · Atrapando el paisaje
Ver memoria completa en Fundación Arquia >
Casa RIMA parte de una parcela orientada norte-sur con vistas privilegiadas hacia Montejurra, Lóquiz y Andía. La intención inicial fue “dar y recibir”: recibir la escala lejana del paisaje y crear dentro de la parcela una escala cercana, doméstica y vinculada a las necesidades de la familia.
La vivienda se organiza mediante una tipología binuclear, diferenciando zona de día y zona de noche. Los cuerpos construyen distintos exteriores: entrada, estanque, zonas soleadas y piscina.
La relación entre exterior e interior es central. En la zona de día los límites se difuminan; aparecen umbrales, tránsitos y pequeños lugares de estancia. La casa incorpora además espacios para peces, pájaros, tortugas, perros y gatos, atendiendo a la relación de la familia con la naturaleza.
La orientación, el asoleo y la protección frente a los vientos forman parte de una estrategia pasiva. Hacia el sur se abren grandes huecos; al norte las ventanas enmarcan el paisaje; este y oeste protegen la intimidad respecto de las parcelas vecinas.
La luz busca espacios tranquilos, sin prisa: lugares para estar, contemplar el paisaje y disfrutar del estanque o de la piscina. Una casa para vivir, sentir y pensar despacio.
Concurso · Segundo premio
Edificio educacional en las Bardenas Reales
La propuesta parte de un paisaje extraordinariamente potente en el que la arquitectura no puede comportarse como un objeto autónomo. La intervención busca fundirse con la topografía y trabajar desde la horizontalidad, la escala y la continuidad del territorio.
Paisaje, recorrido, programa y experiencia del visitante organizan una arquitectura que intenta pertenecer al lugar en vez de imponerse sobre él.
Un mismo hilo
Proyecto, lugar y personas
A través de programas y escalas diferentes, estos trabajos comparten una misma intención: evitar la arquitectura del espectáculo, trabajar desde el sentido común y construir espacios que respondan con delicadeza al uso, al paisaje y a las personas.





