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Blog de STEPIEN Y BARNO – publicación digital sobre arquitectura
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ENTREVISTA A FERNANDO JARAMILLO

 

fartjaramillo - metapoli - stepienybarno

 

Hoy nos animamos a “rescatar” parte de la entrevista que  Luis Rolando Rojas  y Mario Herrera García realizaron al  arquitecto y profesor Fernando Jaramillo para la excelente publicación digital de arquitectura metapoli.net. En ella se aborda el tema de la enseñanza desde una perspectiva mucho más humana que lo que suele ser habitual en más de una universidad. La entrevista fue realizada en septiembre del 2008, y esperamos que os guste tanto como  a nosotros.

 

 

Mi vida ha sido…

Mi nombre es Fernando Jaramillo Pereira, tengo 47 años. Mi vida se desa­rrolla en Viña del Mar, junto al mundo de la playa, el mar y el deporte. Hay un paso importante en mi vida que es el paso al mundo universita­rio, estudiando en la Universidad Católica de Valparaíso.

Formarme en la Católica de Valparaíso para mí fue un regalo. Regalo en cuanto supe valorar el paso grandioso, paso que amplió mi horizonte de haberme encontrado ante un universo. Y universo es preguntarse por las cosas que acontecen en el mundo. Universidad uno podría pensar que es el universo.

Yo tenía una gran voca­ción por estudiar la arquitectura, sin saber lo que era la arquitectura…y descubro una escuela con un grupo de profesores entrega­dos en un 100% por voca­ción a la docencia y a preguntarse: ¿Qué es la arquitectura?

 

Educación…

Me siento agradecido de los profesores que pusieron en marcha esta escuela de arquitectura, fundada en muchos oficios, llámese arquitectura, poesía, escultura y pintura. Es en esta rela­ción donde yo he sido educado.

Esta escuela se funda en la rela­ción de estos oficios, y me formo en esta multiplicidad de disciplinas, en este destello de oficios. Yo pertenezco y me siento discípulo de esta escuela de arquitectura. Uno podría preguntarse de donde proviene mi docencia. Y la hago desde la voca­ción de haber visto a estos profesores felices, entrega­dos a ella.

Cuando comencé a hacer docencia encontraba ridículo, bonito, bello que se me pagara por lo que hacia. ¡Pensaba que yo debe­ría pagar por hacer lo que estaba haciendo, o sea dando cla­ses para mi era donde mi voca­ción brillaba! Y era con verdad.
Yo no separo la voca­ción de docente con la voca­ción de arquitecto, es una unidad, es un cuerpo. Hay que trabajar lenta­mente de lunes a domingo en esta voca­ción, en este regalo recibido… es una bella cruz que llevo a cuesta, cruz dada por dios, que es un don, es una gracia.

 

Taller…

Para mi el taller es la construcción de una obra en donde todos participa­mos por igual, profesor y alumno. Y todos esta­mos en búsqueda de una materia. Yo lo que más pido en la docencia es que se haga con cariño, con dedica­ción y con entrega. No importa que el alumno no entienda en que esta­mos, el taller en su propia construcción le dirá al alumno en que esta­mos y hacia donde vamos, y se ira mostrando el camino que se hace de clase en clase, de semestre en semestre y de año en año. Por lo tanto es una construcción.

 

El alma…

El que este­mos reunidos con ustedes después de 6 años de haber sido profesor y alumno, muestra y demuestra que lo que digo es verdad, que hay una alegría mutua de juntarse y hablar de estos temas, estos temas tan delica­dos y preguntarse sobre la enseñanza de la arquitectura.
Como desde la enseñanza se llega al fondo de un alma y más tarde esa alma, que es de un alumno, intentará y hará posible una obra. Más que pedirle a un alumno que sea inteligente o sea capaz, se le pide que abra su alma a este universo de la arquitectura… En estos 20 años ¿cuantas almas uno ha tocado y cuantas almas lo han tocado a uno?… yo me siento agradecido, me ha servido para preguntarme ¿Qué es una escuela de arquitectura?

Creo que en Chile no hay escuelas de arquitectura, debe ser porque tengo una medida muy alta, de haber visto una escuela como la de Valparaíso, donde los profesores se preguntan día a día ¿Qué es la arquitectura?, Yo he heredado ese ritmo, me pregunto ahora y aquí: ¿Qué es la arquitectura?, los alumnos piensan que uno sabe la respuesta…

 

Facultad / escuela …

Quisiera reparar en algo que para mi es de importancia: yo he hecho cla­ses en muchas universidades que son facultades de arquitectura…yo estudie en una escuela, no en una facultad, así cuando yo llegaba a estas facultades me daba cuenta que no eran escuelas, porque no había una estructura que ligara un taller de otro.

A mí me gusta ubicarme abajo, en primer año porque el alumno viene con pocas cosas, sabe poco de todo, viene del colegio al paso de lo universal, lo universita­rio.
Me preguntaba entonces como debía enseñar arquitectura en una facultad que no es escuela… que no tiene un eslabón, no había un camino cuidado… yo que­ría humilde­mente hacer este invento: en un año construir a un alumno como si hubie­ran pasado seis años. ¡Cuando me lo propuse era una cosa de locos!, tenia que dar­les una estructura mental para que ellos soporta­ran los otros cinco años. Un escudo y una espada, para poder llevar los 6 años, porque los profesores que podían venir no iban a tener este cuidado…esta ruta.

 

Y observar…

En primer año se enseña al alumno a observar. ¿Qué es la observa­ción?; la observa­ción es mirar, mirar de un cierto modo… mirar es distinto a observar, pero casi todos pode­mos ver, los niños chi­cos miran y observan también.  De hecho muchas cosas bonitas en las que he reparado me las han dicho mis hijos.

Por ejemplo hace tiempo participé en un concurso en Quinta Normal para unas piscinas públi­cas. Mi hijo me decía: “que bonita esta piscina porque uno puede caminar”. Esta piscina tenia una sola profundidad, así uno podía caminar… era una piscina de 120 metros de largo. Fue bonito hacer el proyecto, pues nació de una observación.

Observar es suspender por un momento el intelecto para estar a solas con lo que esta adelante. Es descubrir algo que estaba cubierto, la observa­ción deja desnudo algo y uno desnudo comienza a dibujarlo. Al dibujar aparece una palabra que va indicando como se va atrapando este espacio que se esta dibujando… es una construcción, la palabra se ha juntado al croquis. Que enormidad se tiene delante de uno , saber que cada alumno es único y lo que dicen nunca mas será dicho en la historia del mundo, y uno tiene que recoger eso único que cada uno esta diciendo, sean 30, 40 o ¡150 alumnos!

A los alumnos se le dan tareas muy sencillas: ir a ver como la gente se sienta en una plaza, en una playa, en los inte­riores o exte­riores, con estas observa­ciones se hace fundamento. Lo que el alumno hace es lo que en la proposición ha dicho que va a hacer. Lo que ha dicho es lo que lo condena en su propia libertad a hacer lo que el ha dicho q va a hacer… El alumno debe ser fiel a lo que ha declarado.

 

El tamaño no importa…

Creo que la enseñanza es lo mismo para un primer año que para un sexto. Las universidades le piden a uno que haga cosas más grandes, cosa que a mi no me parece, edificios o colegios… yo sé que lo grande no es lo grande… el tamaño es otra cosa: un espacio 2×2 puede ser mas grande que un edificio. Los alumnos en el taller hacen proyectos chi­cos, donde se incluya algo de programa; una vereda, un espacio inte­rior, exte­rior, algo pequeño, porque la experiencia es la misma.

La clase es una construcción; básica­mente uno guía al alumno en lo que dice.

 

Arquitectura…

 Yo jamás he metido mano en un proyecto, sola­mente guío. Los escritos dicen: “la arquitectura es desde a un hacia, desde una observa­ción hacia un hacer, para obrar luego con fundamento que es guía, guía en cuanto hay fidelidad…”, a eso llamo “Santidad de la Obra”

El “hacer” es guiado por la observa­ción, no por estilos, no por formalismos, la arquitectura no tiene nada que ver con el formalismo, la arquitectura es a partir de los actos que rea­liza el hombre sobre la tierra. Sobre la tierra el hombre habita en actos…el comer es una actividad, el acto es como yo como, acto es distinto a actividad.

Por ejemplo acá en occidente come­mos sobre una mesa, luego la comida nos queda junto a las manos. En Japón no existe la mesa, existe suelo que se hace mesa, luego los pies están junto a las manos, porque le suelo se ha hecho mesa… las manos y los pies quedan reunidos y acá los pies quedan bajo una mesa. Esas cosas se llevan a un taller, porque la arquitectura no es más que esto.

Godofredo Iommi, querido amigo, decía algo que decía Rimbaud (1), o lo decía él, o lo hizo de él. “Mientras más distantes estén las palabras entre sí, mayor es el esplendor de la poesía”. En la observa­ción uno reúne cosas distantes, uno puede reunir una nube que va pasando, con un brillo de un zapato y un pájaro posado sobre un árbol… una observa­ción reúne estas cosas y de aquí podría surgir una ciudad, un paseo o… lo que surja.

 

Somos únicos…

Si uno recorre la ciudad, todo es igual y que raro es que sea todo igual si cada uno de nosotros es único, ¿Por qué las facultades de arquitectura no cuidan esto único?, para hacer una ciudad múltiple. Valparaíso es una ciudad múltiple, cada habitante hace su casa y se ubica con respecto con lo que quiere, con respecto a la puesta de sol, los barcos que salen…

“Que raro que la enseñanza de la arquitectura haga que los arquitectos hagan lo mismo, no por juzgar, se extraña esto de ser único, que los arquitectos hagan lo propio y no lo impropio. Y que raro que el hombre quiera hacer lo impropio en su quehacer más íntimo, que se hagan estilos… la arquitectura es sin estilos. Que raro que una casa sea igual a la otra si las familias son distintas y los dos arquitectos son distintos… que raro”.

 

La totalidad de la entrevista la podéis encontrar en,

http://metapoli.net/?p=808&cpage=1

 

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6 COMENTARIOS
  1. Manuel Carreño

    Tuve la fortuna y el placer de pasarme por su taller en múltiples ocasiones, sin ser su alumno en la Escuela de arquitectura de la Universidad La Republica, me colaba a su “taller blanco” que era una revolución, literalmente blanco, sobre rollos de papel y cartón exclusivamente blancos, sus alumnos debían expresar todo lo observado convirtiendo sus croquis en maquetas nacidas de múltiples pliegues dobladas y cortadas a mano, de forma artesanal, en la que el resultado era una multiplicidad de sorprendentes obras plásticas llenas de magia y poesía, como es y debe ser la verdadera arquitectura. Gracias por el reportaje

  2. Iván Zurita

    Un saludo afectuoso para el mejore profesor que he tenido, participe en uno de los blancos talleres de Don Fernando Jaramillo. Me marco con su energía, su hacer sincero, su compromiso inquebrantable con el taller, la poética del hacer con raíz en el saber, saber que nace de la observación del espacio y del hombre en el espacio, lo mejor que aprendimos algo sencillo pero fundamental, a ser conscientes del espacio, herramienta fundamental de el arquitecto.

  3. mrpink

    las producciones más brillantes de la historia, siempre surgen de una raiz antropológica.
    sea en este caso la arquitectura, del hombre para el hombre.

    Fantastico Jaramillo.

  4. StepienyBarno

    Efectivamente Santiago.

    Cuando leímos por primera vez esta entrevista, quedamos prendados de la naturalidad con que este hombre habla de lo que es lo más importante en la enseñanza, ya sea de arquitectura o de cualquier otra cosa, es decir, la parte humana.

    Y respecto al nivel de la arquitectura chilena, solo comentar que cuando estábamos de Erasmus en Roma, allá por el año 2000, quedamos totalmente impresionados por el nivel de los estudiantes chilenos con quien tuvimos la suerte de compartir muchos gratos momentos.
    Hoy, uno de aquellos fantásticos compañeros, es parte importante del equipo de Alejandro Aravena en Elemental. Grandes arquitectos, mejores personas, que no eran otra cosa que el reflejo de una educación excelente de la cual tenemos mucho que aprender.

  5. S. DE MOLINA

    Estupenda entrada. Explica indirectamente por que la arquitectura chilena es la más interesante, con diferencia, en el panorama latinoamericano de la actualidad.(Salvo pocas excepciones).
    En la escuela de Valparaiso se ha dado una mezcla extraña de taller de arquitectura en su sentido medieval, poesía y el espíritu más Corbuseriano desde hace más de 40 años.
    Incluso hoy, los arquitectos de referencia en Chile, han tenido o tienen relación con ella.

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