• Hna
Blog de STEPIEN Y BARNO – publicación digital sobre arquitectura
4 Comentarios

EL PODER DE LA ARQUITECTURA: LA NUEVA ERA

Mari Cruz Escabia Partera. Borja Ballbé (www.borjaballbe.com) stepienybarno

A ver qué os parece este nuevo post que nos llega a Stepienybarno, firmado por Mari Cruz Escabia Partera.

La Era de los rascacielos ya ha concluido. Se empezará a pensar en ellos, como meros objetos arquitectónicos de impactante morfología, pero dudosa practicidad. Por su enorme valor en la evolución de las ideas sobre ciudades, arquitectura y urbanismo, por su condición de formas que han propiciado un gran desarrollo a la ingeniería de estructuras, por haber posibilitado un avance al pensamiento y a la investigación (paradigmas del progreso, constantemente se ha invertido energía intelectual para mejorarlos, perfeccionarlos…) por su trascendencia en la evolución humana, en definitiva, serán bien considerados y protegidos desde la óptica patrimonial. Pero la historia de su desarrollo ha tocado fin.

Las ciudades vivas, las ciudades que crecen hoy, las que percibimos cambiantes según las necesidades de sus habitantes… ya no necesitan unir el cielo con la tierra a través de rígidas estructuras. Se podrá subir y bajar, de forma funcional, y mediante habitáculos móviles transformables, posiblemente. Mezcla de transporte y estación. Si el impulso del tiempo nos lleva a necesitarlos, la tecnología para ello ya existe. Sin embargo, las edificaciones fijas estables en las que radica el urbanismo y la configuración de las ciudades, prescindirán, a partir de ya, de estas colosales estructuras. Se impondrá una altura que el concepto del eco-urbanismo, la ciudad eco-sostenible, pueda defender con argumentos demostrables y, por tanto, fácilmente demostrados por la práctica. Este nuevo posicionamiento del pensamiento urbano está abarcando una mayor amplitud de factores: desde la eficacia y efectividad del proceso constructivo, su economía lógica (que es la que defiende la búsqueda de la confluencia entre economía y calidad, el máximo donde concurren economía antidespilfarro, y la mayor calidad) hasta la sostenibilidad del mantenimiento de todos sus aspectos (cotidiano de higiene y sanidad; medio plazo de pequeñas reparaciones; largo plazo para reformas y rehabilitación), los cuales serían contemplados con la misma importancia desde la génesis de la idea de proyecto; pasando, por la influencia urbana del edificio en su entorno y en el funcionamiento colectivo del asentamiento-ciudad. Nos queda claro, que nunca volveremos a proyectar ciudades pensando únicamente en la estética de una fachada. Lo que en épocas anteriores de la historia, era suficiente consideración para poder materializar pedazo a pedazo, el escenario de nuestra vida cotidiana para las décadas subsiguientes, queda radicalmente superado con el fin de la Era del rascacielos. El fin de la Era del efectismo en la construcción, capaz de analizar su relación con la ciudad basándose únicamente en la repercusión estética a cercana y a gran escala, de su presencia. El Sky-Line, tan identificativo de una ciudad, tan acabado en sí, donde todas las propuestas y todas las posibilidades se resumían en él, ha dado paso a otro tipo de patrón identitario de las urbes vivas de hoy: la ciudad eco-sostenible posee tal número de variables, tal número de dimensiones, que no se podrá definir únicamente con un perfil bidimensional en línea quebrada. Será importante contemplar todo aquello que la ciudad produce en pro de la vida que en ella tiene lugar; producción de entorno, inteligente. Producción de medios en un entorno inteligente. Producción de posibilidades. Eliminación de barreras, conexión, interrelación. Eliminación de límites, aumento de la posibilidad de transformación y de creación asertiva y eficaz.

La ciudad sostenible piensa y es práctica. Urbanismo redondo, donde todo lo que es, se justifica en sí, y donde la realidad se recicla de forma sencilla si el motivo desaparece. Al igual, que evoluciona sin trabas si el desarrollo lo justifica. La ciudad eco-sostenible es la ciudad sostenible que ha hecho posible que la pregunta “campo o ciudad?” carezca ya de sentido. La desavenencia, heredada durante décadas, entre el modo de vida, calificado como “más natural”, cercano a los esquemas de asentamientos más rurales, y la “vida en la ciudad”, que parecía crecía de espaldas a consideraciones relacionadas con la naturaleza (identificando a ésta con salud, paz, incluso ética de comportamientos) estaría tocando su fin, con el nacimiento del urbanismo eco-sostenible. La vida en la ciudad pensante, ciudad autosuficiente, respetuosa con el medio y el territorio, respetuosa con el factor humano, favorecedora del cambio y con él de la vida… es una vida tan connatural con el ser humano como con el bio-entorno en cualquier parte del planeta. La ciudad es precisamente el mecanismo inteligente con el que nos relacionamos de forma colectiva con la eco-diversidad del lugar que habitamos.

“¿Cuál será la ciudad del mañana?”…

¿Quién debe responder esta pregunta?

Con frecuencia, en toda buena entrevista de alguna figura de la arquitectura de nuestros días, encontraremos preguntas similares. Tenemos claro que el papel del arquitecto es insustituible, pues su cualificación y su vocación lo han posicionado como artífice de la transformación. ¿Saben por tanto, nuestros arquitectos, cómo será nuestro entorno habitable futuro? ¿Cuáles son los factores que deciden una transformación tan influyente? ¿Quiénes pueden decidir? ¿Quiénes saben decidir?

Buscamos genios que nos den respuesta. Buscamos ideas geniales que nos den progreso. Reivindicamos calidad y saber hacer. Se exige compromiso y ética. Las sociedades maduras, así, sabrán como defender el perfil profesional adecuado, capaz de dar respuesta a sus grandes desafíos. El cambio viene propiciado por las necesidades, y el análisis cuidadoso y acertado de las mismas sabemos que se realiza desde el conocimiento y la pauta. Actitudes valientes y ganas de cambiar, para mejor. Así, utilizaremos y transformaremos el espacio, sabiendo que todo encaja en una planificación consecuente y evolutiva. Arquitectura tiene sentido. Arquitecto tiene sentido. Ciudad. Vida. Personas. Futuro.

Autora del post: Mari Cruz Escabia Partera. Arquitecta. Con inquietudes y varios trabajos de investigación en urbanismo y el valor del patrimonio edificado. Reflexiones sobre la eco-ciudad.

Fotografía de portada: Borja Ballbé (www.borjaballbe.com).

Noticia seleccionada por el Canal de arquitectura STEPIENYBARNO.

STEPIENYBARNO EN LINKEDIN

STEPIENYBARNO EN TWITTER

STEPIENYBARNO EN FACEBOOK

*Stepienybarno está formado por Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó y desde mayo del 2009 estamos en la red con  la presente publicación digital (Blog) de arquitectura.

Nuestra actividad se sustenta en tres pilares básicos: la investigación, la publicación (comunicación y difusión) y la redacción de proyectos de arquitectura.

A su vez, somos socios cofundadores de SINERGIA SOSTENIBLE y redactores de LA CIUDAD VIVA.

* Los editores de esta publicación digital no nos hacemos cargo de de los comentarios y  conceptos vertidos en los textos firmados por otras personas, siendo éstos de responsabilidad exclusiva de sus autores.

* Tu comentario podrá ser moderado, por lo tanto, aunque aparezca inmediatamente al ser publicado en la entrada, los editores de esta publicación digital nos reservamos el derecho tanto de editarlo (si fuera necesario, para hacerlo más legible) como de eliminarlo en el caso de que se usen expresiones incorrectas (descalificaciones, palabras malsonantes…). A su vez, si quieres comentar desde el anonimato puedes hacerlo, aunque, nosotros personalmente, agradecemos que tod@s nos podamos identificar.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
4 COMENTARIOS
  1. Inmaculada López

    En estos años viajando por el Mediterráneo rural he descubierto dos cosas. Primero: solo las grandes poblaciones permiten el desarrollo de espacios con actividades no básicas. Segundo: internet y el mundo 3.0 está revolucionando el mundo rural porque permite la comunicación y el acceso a la información en un intervalo de tiempo pequeño.
    Con esto, lo que quiero decir es que a la hora de elegir “campo o ciudad” creo que se deberían tener en cuenta más detalles que la sostenibilidad. Coincido contigo en que cada vez las ciudades son más respetuosas con el medio, sin embargo, sigue siendo muy diferente la arquitectura que se materializa en el campo de la arquitectura que se está desarrollando en las ciudades. La razón principal: la rentabilidad.
    Me han encantado tus reflexiones Mari Cruz.
    Un saludo, Inmaculada López. Arquitecto.

  2. mery

    Hola José!!
    Muchas gracias por tu comentario. Me parece bastante acertado lo que apuntas, y me ha dado pie a matizar algunas de las cosas que expreso en el post. Por ejemplo, estoy muy de acuerdo con lo que dices respecto al sentido estético del urbanismo, el cual aprecio también; no lo obvio, lo que ocurre, es que he querido hacer ver la posibilidad que estimo, de que es relativo, pues hay otros muchos factores, quizá más importantes aún (por novedosos, por no resueltos…) que las ciudades están demandando y que tenemos que atender. La estética es estática, y para diseñar ciudades aún tenemos una serie de indicadores vivos, y la sensibilidad, estudio, desarrollo tecnológico… como para poderlos interpretar. A veces, ha existido una obsesión desorbitada y no justificada por el efectismo y ahora, la arquitectura empieza a ocuparse de otras cosas. Es cierto que el urbanismo planifica y estudia, previas reflexiones y organización de ideas, pero ahora la matriz de indicadores se ha disparado y además ya no es plana, ahora son muchas más las dimensiones a tener en cuenta.
    Quería añadir, que igualmente me resulta “de mucho respeto”, igual que a ti, los prefijos eco-, bio-… (recordemos, sin ir muy lejos, el caso de unos famosos yogures, o de unos zumos, que tuvieron que cambiar su nombre porque “no eran realmente bio’s…”). El hecho de no haber profundizado más en explicar los límites que acotan el concepto, aplicado a la arquitectura y la ciudad, es simplemente por no extender el post en más de un tema, y para no desviar su objeto. Quizá en escritos posteriores es cierto que es interesante abordar cómo están evolucionando estos y otros términos que aluden a la arquitectura sostenible. Así que, te agradezco que expresases tu inquietud, pues puede ser un buen foco de debate para siguientes artículos.
    Encantada de recibir tus aportaciones, un saludo:
    Mari Cruz

  3. José Santos Torres

    Este post abre un debate sobre una de las ideas que van tomando forma en el contexto arquitectónico y social actual, como es el cambio de Era.

    Si bien dice algunas cosa muy interesantes hay otras en las que no estoy de acuerdo. Voy a centrarme en dos de ellas:

    – Por un lado, aunque estoy de acuerdo en que se debe dar un giro hacia la «economía lógica», no creo que la arquitectura deba dejar de lado su condición estética. La imagen de la arquitectura es la imagen de la ciudad, una imagen desarrollada desde el origen de la civilización y que forma parte de la cultura de cada uno de nosotros. La imagen de la arquitectura es el testigo de la historia y, como tal, es importantísima (incluso la de los rascacielos, recordemos que los primeros «rascacielos» en Europa fueron las grandes catedrales gótica)

    – Por otro lado, me asusta la tendencia al uso (y abuso) de términos como eco-, bio-, sostenibilidad, etc. prácticamente para todo. Y no es porque no esté de acuerdo en el concepto, sino porque el concepto está perdiendo el sentido a fuerza de repetirlo. Hasta tal punto que hay partes del post que, sinceramente, no he entendido del todo.

    Entiéndase todo como una crítica constructiva.

    Un cordial saludo

    José Santos.
    Arquitecto

DEJA TU COMENTARIO

Tu dirección de correo no va a ser publicada. Campos obligatirios están señalados con *

GRACIAS POR LEERNOS
Archivo
Suscríbete a las actualizaciones de este blog

Volver al inicio